José Ignacio López Soria
Publicado en: La República, Lima, 2 sept. 2003, p. 18.
El informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) y el enjundioso discurso de Salomón Lerner Febres al entregar dicho informe al presidente Toledo han suscitado un debate que tiene ver con la bases mismas de la convivencia racional entre los peruanos.
Hay quienes leen el informe y el discurso sólo como un registro de datos sobre la realidad para fundamentar culpabilidades con respecto al pasado inmediato. Desde esta perspectiva, interesa verificar si la información registrada se corresponde con la idea que tenían sobre los hechos. Si piensan que coincide, hablan de verdad; si no, de falsedad o, al menos, de exageración y parcialidad. E inmediatamente se lanzan a buscar inexactitudes en la información proporcionada y a descubrir, en las biografías personales de los comisionados, las motivaciones de su parcialidad.