José Ignacio López Soria
Publicado en: Conversatorio Humanidades: Originalidad y tradición de la universidad. Lima, PUCP/Est. Grales. Letras, 2002, p. 25-31.
1. Composición de lugar
Hace unos meses, ustedes, alumnos hoy de Estudios Generales Letras, tomaron la opción de seguir alguna carrera de letras, y no de ciencias o ingeniería. Si analizan las motivaciones que los llevaron a optar por esta alternativa encontrarán que en el fondo de su decisión están la tradición familiar, lo que consideraron como vocación personal, la idea que se formaron de su futuro como profesionales, la conciencia de sus propias potencialidades y limitaciones, y probablemente una mezcla de todo esto.
Es preciso tener en cuenta, sin embargo, que la elección que hicieron se dio en un contexto que no estaba puesto por ustedes. Este contexto condicionó su opción aunque ustedes no fuesen conscientes de ello. Los componentes del contexto son muchos y muy variados. Me fijaré sólo en algunos de ellos.
Un primer componente de ese contexto es la estructura ocupacional que se da en el país, que determina las funciones que se asignan a cada profesión y establece así lo que se llama “perfil profesional”, es decir el conjunto de competencias (conocimientos, habilidades y actitudes) que constituye una profesión. Naturalmente los perfiles profesionales van cambiando a medida que cambian los requerimientos para los diversos trabajos y ejercicios profesionales. De un bibliotecario, por ejemplo, exigimos hoy que tenga competencias en informática que no se requerían hace unos años.