José Ignacio López Soria
Publicado en: La República. Lima, 31 dic. 2004, p. 16.
El ministro de justicia en Francia y el obispo Bambarén en el Perú han puesto en la agenda pública el tema de la castración química contra los violadores sexuales. El debate promete ser acalorado tanto en el verano peruano como en el invierno europeo..
Nótese que mientras que en Francia la propuesta surge de un sector del Estado laico, en el Perú, una vez más, es la Iglesia la que pretende sugerir o dictar las normas de la convivencia. Esta diferencia en el punto de partida no sólo dice mucho de las respectivas sociedades –laica la una y eclesiastizada la otra- sino que, además, condiciona de alguna manera las posiciones en el debate.