Anotación preliminar
En: Tubino, Fidel y Zariquiey, Roberto (2007). Jenetian.
El juego de las identidades en tiempos de lluvia. Lima: Fondo Editorial
UNMSM / OEI, pp. 13-16.
No me toca escribir
la introducción o conducción del lector al interior del texto ni sugerirle una
estrategia que le facilite la apropiación de sus contenidos, sino hacer una
anotación “preliminar”, que, como el término indica, se queda antes incluso del
limen (umbral) de entrada al libro. Por eso, en lugar de hablar de este
voy a referirme a la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (OPEI), institución que se desempeña en espacios
semejantes a los recorridos en el análisis de Fidel Tubino y Roberto Zariquiey.
A quienes conocen
la OEI y saben de su permanente trabajo a favor de la conservación, defensa y
desarrollo de la diversidad cultural del mundo iberoamericano no les resultará
extraño que estemos en este momento cooperando con el Fondo Editorial de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos para la edición de Jenetian. El
juego de las identidades en tiempos de lluvia.
Para un organismo
como la OEI, que está constituido por todos los países iberoamericanos, la
diversidad cultural es el ámbito natural en el que la organización se
desenvuelve. Y lo hace gozosamente, es decir, Considerando que la diversidad
cultural es una de las mayores riquezas de nuestra región y una de las fuentes
de dinamismo de los pueblos que la componen.
Como organismo de
cooperación nos toca, por mandato estatutario, trabajar en los campos de la
educación, la ciencia, la tecnología y la cultura, en búsqueda del desarrollo
integral, la democracia y la integración regional. Pero no entendemos esta
integración Cómo homogeneización, sino como encuentro enriquecedor de las
diversidades que pueblan la región iberoamericana.
Esta perspectiva se
hace presente en la programación de las acciones que la Organización lleva a
cabo o promueve, en coordinación siempre con las políticas e instituciones de
los países miembros.(HP
En los últimos años,
las acciones de cooperación en el campo de la educación han estado orientadas
hacia el logro de la calidad, la pertinencia y la equidad de los sistemas
educativos, por lo que se ha dado prioridad a las acciones positivas que
influyen decididamente en el desarrollo de políticas educativas “para todos” y prestan
una especial atención a aquellos sectores que por diversas causas se encuentran
alejados o no suficientemente integrados al sistema. La implementación de
estrategias que tienden a brindar mejor calidad educativa a quienes cuentan con
peores condiciones de origen es, sin lugar a dudas, uno de los principales
aportes para potenciar la capacidad democratizadora de la educación.
En el área de la
ciencia y la tecnología, la acción se ha concentrado en el desarrollo de
iniciativas relacionadas con el estudio y la práctica de la dimensión social de
la ciencia, la tecnología y la innovación. Gracias a este esfuerzo, la cultura
que llamamos CTS+I (ciencia, tecnología sociedad e innovación) empieza a ser
considerada como un campo de estudio adecuado para nuestros países, en dónde se
espera que la innovación mejore la calidad de vida de los ciudadanos y
favorezca el crecimiento económico, promoviendo al mismo tiempo la sensibilidad
e implicación ciudadanas en ese proceso junto con la comprensión pública de sus
incertidumbres, desafíos, riesgos y beneficios.
Hoy la cooperación
en el campo de la cultura ha estado guiada por un principio: el de la unidad de
la diversidad. Desde esta perspectiva -y teniendo muy en cuenta que unidad se
entiende aquí como encuentro de lo diverso y no como homogeneización-, Hoy se
ve el espacio Iberoamericano como un proyecto de integración (en el sentido de
encuentro gozoso de diversidades) basado, por un lado, en elementos comunes
enraizados en sociedades que han compartido procesos históricos, y, por otro, diversidad cultural que nos caracteriza. La
acción de la cooperación iberoamericana en este ámbito apunta, pues, a generar
y potenciar el diálogo entre culturas como aportación sustancial a la
resolución de conflictos y a la convivencia democrática; a a alentar una mayor
centralidad de la cultura en las políticas públicas, y a fomentar su
optimización en la formulación y ejecución de políticas culturales. La V Conferencia
Iberoamericana de Cultura (Lima, noviembre de 2001) nos dejó establecida una
agenda en el ámbito de la cultura; esta se organiza alrededor de cuatro grandes
ejes: el reconocimiento de las políticas y legislaciones culturales de los
países de Iberoamérica, el desarrollo de la capacidad en cuestión cultural, el
diálogo y la concertación regionales, y las visiones compartidas y acuerdos que
faciliten la inserción en los procesos globales. La agenda dio origen a cuatro
líneas de cooperación de la OEI: la defensa del patrimonio cultural, la
preservación y desarrollo de las lenguas, la gestión cultural y las políticas
culturales, la relación entre cultura y desarrollo.
Con estas líneas
programáticas convergen iniciativas transversales de cooperación iberoamericana
que tratan de establecer focos de atención prioritarios que, desde el punto de
vista del estudio aplicado y de la elaboración práctica, sustenten la
permanencia de la programación, fortalezcan la elaboración de enfoques
solventes y contribuyan a mejorar la capacidad anticipatoria de la acción de
cooperación de la OEI.
Aun cuando el
desarrollo operativo del conjunto de la programación presta especial atención a
la búsqueda de espacios interdisciplinarios y al diseño de intervenciones -programas
y proyectos- vinculadas a problemáticas concreta, la experiencia acumulada
aconsejó, en su momento, definir explícitamente los ámbitos de trabajo en donde
esta transversalidad se expresara en la práctica. Fueron surgiendo, así, las ConferenciasIberoamericana de
Educación y Cultura, que se han convertido en uno de los principales foros de
encuentro y debate de las máximas autoridades educativas y culturales de
Iberoamérica; asimismo, las publicaciones periódicas como Revista
Iberoamericana de Educación (impresa y en versión digital), Pensar
Iberoamérica (impresa y en versión digital), Revista iberoamericana de
Ciencia, Tecnología, Sociedad e
Innovación (digital), Revista Escolar de la Olimpiada Iberoamericana de
Matemática (digital), Hoy varias series de publicaciones sueltas hoy junto
a foros, seminarios y debates subregionales y regionales, al igual que cursos on
line, Ofrecidos en colaboración con instituciones académicas sobre gestión
educativa, gestión cultural, educación en valores, CTS+I, etc. Además, un
centro de recursos que reúne libros, revistas, documentos impresos, una
biblioteca virtual, repertorios bibliográficos, un banco de datos, etc.
Para el futuro
próximo, la OEI se propone como objetivos estratégicos: Colaborar con las
reformas educativas de los países en la mejora de la calidad de la educación; Promover
políticas que faciliten la educación para todos y mejoren la equidad; contribuir
al fortalecimiento de la cultura cívica a través de la educación en valores; promover
el desarrollo de las lenguas, la comunicación y la lectura; desarrollar un
espacio compartido del conocimiento en el ámbito iberoamericano; fomentar la
relación entre ciencia, tecnología, sociedad e innovación; contribuir a la
promoción de la dimensión cultural de las políticas de desarrollo. Para llevar
a cabo esos objetivos, la OEI asociará a la Institución a un importante grupo
de expertos iberoamericanos en los campos de la educación, La ciencia y la
cultura, y, por otra parte, creará en algunos países Institutos para el Desarrollo
de Innovaciones Educativas.
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